Aquí dejo mis pensamientos, vivencias y relatos. En cierta manera, una parte de mí
domingo, 31 de mayo de 2015
Deseo en la mirada
Yo quería beber, emborracharme aunque no demasiado. Porque sereno soy muy tímido y no me atrevo a decir lo que siento ¡Peor! Me da miedo el rechazo, ese silencio incomodo que se produce después de la negativa. Por eso quería beber hasta desinhibirme y pederle el respeto, perder el miedo.
Sin embargo era ella la que estaba "contenta", la que había bebido y yo tristemente sereno y serio. Quizás podría haber aprovechado, quizás hubiese sido un buen momento pero no estuvimos solos en ningún momento.
Mientras hablábamos me pareció ver un destello de deseo en su mirada. Me miraba sonriente, siempre que me mira me sonríe pero en ese momento estaba "muy contenta" y reía más. Miré a esos ojos color miel que tanto me gustan y me pareció ver deseo en su mirada.
A mí, me dio por fantasear y pensar que es posible que ella hubiera bebido también para perder la vergüenza y decirme:
-Vols parar de dir-me coses boniques i fer-me el amor? (¿Quieres parar de decirme cosas bonitas y hacerme el amor?)
Puede que ella también esté deseando que yo me decida a dar el paso y harta de esperar decidiera tomarse unos vermouts para lanzarse ella, para reunir el valor que yo no tengo y tomar la iniciativa. Puede que sí o puede que no. Puede que yo no sea el objeto de ese deseo o que no fuera deseo.
Está vez ¿Serán molinos o gigantes?
Espero saberlo pronto.
domingo, 24 de mayo de 2015
¿Y si?
El otro día quedé con mi amigo Blas. Hace mucho tiempo que no nos vemos y tenía ganas de hablar con él.
Le van bien las cosas, sigue trabajando en el Makro aunque a través de una empresa temporal y ¡Tiene novia!
-Pero si tú siempre decías que tu hija era la única mujer que querías en tu vida.
-Ya, pero mira.
Me explicó que hace tiempo estuvo trabajando de comercial (Lo recuerdo) y tuvo muy buen rollo con una chica que (Por desgracia) estaba casada.
Sin embargo hace un mes recibió un mensaje:
-Hola ¿Sabes quién soy?
-No ¿Quién eres?
Hablaron y le explicó que se había separado y que le gustaría quedar un día para tomar un café.
-¡Ahora mismo!
Quedaron, se vieron y bueno, ahora prácticamente viven juntos.
Desde ese día, no puedo evitar fantasear con esa situación, con que me pasara a mí lo mismo.
Soñando que un día suene mi movil con un mensaje parecido ¿Está mal?
Yo me siento mezquino al pensar eso, no se lo merece y sobre todo ¿Me llamaría a mí?
Quiero pensar que sí, que se acordaría de mí, que algo queda pero probablemente eso no pase nunca.
Le van bien las cosas, sigue trabajando en el Makro aunque a través de una empresa temporal y ¡Tiene novia!
-Pero si tú siempre decías que tu hija era la única mujer que querías en tu vida.
-Ya, pero mira.
Me explicó que hace tiempo estuvo trabajando de comercial (Lo recuerdo) y tuvo muy buen rollo con una chica que (Por desgracia) estaba casada.
Sin embargo hace un mes recibió un mensaje:
-Hola ¿Sabes quién soy?
-No ¿Quién eres?
Hablaron y le explicó que se había separado y que le gustaría quedar un día para tomar un café.
-¡Ahora mismo!
Quedaron, se vieron y bueno, ahora prácticamente viven juntos.
Desde ese día, no puedo evitar fantasear con esa situación, con que me pasara a mí lo mismo.
Soñando que un día suene mi movil con un mensaje parecido ¿Está mal?
Yo me siento mezquino al pensar eso, no se lo merece y sobre todo ¿Me llamaría a mí?
Quiero pensar que sí, que se acordaría de mí, que algo queda pero probablemente eso no pase nunca.
viernes, 24 de abril de 2015
Viviendo Sant Jordi
Ayer me tocó vivir la diada de Sant Jordi como nunca antes lo había hecho.
En mi familia nunca hemos sido muy tradicionales, a eso hay que añadir que nunca había vivido en Tarragona ciudad.
Siempre digo que soy de barrio pero el realidad soy de campo. Por eso nunca había practicado las tradiciones como pasear por la rambla en Sant Jordi, baixada de l'aliga, etc.
Sólo el tiempo que estuve con mi Calipso las viví a más o menos. Ella sí es tarragonina de ciudad de toda la vida y se ha criado sin perderse todas esas cosas, para ella pasear por la Rambla el día de Sant Jordi era como no celebrar la navidad. Por eso me arrastraba a mí que odio las aglomeraciones (Ya he comentado antes que soy de campo). Aunque ayer no la vi, igual pasó y no nos vimos ¡Había tanta gente!
Ayer, en cambio, me tocó pasarme el día entero en un puesto, vendiendo rosas a la gente que pasaba ¡Mucha gente! A pesar de ser un día laboral la rambla estuvo abarrotada de gente todo el día.
También me dediqué innumerables veces a recorrer la Rambla, visitando otros puestos donde muchos conocidos vendían rosas, libros relacionados con sus ideas, camisetas, etc. y sobre todo, se hacían ver a la gente que pasaba.
domingo, 15 de marzo de 2015
Recuerdos
Recuerdo ese parque cuando era niño. Entonces no era un parque, era campo, pero era el patio de mi casa. Sí, el patio de mi casa no era particular, ni era como los demás... Era campo.
Entonces las flores no crecían entre trozos de tochanas, ni asomaban neumáticos. Crecían entre avellanos olvidados de la mano del hombre. Cuyas avellanas alimentaban unas ardillas que vivían en las copas de unos cerezos enormes que habían por debajo del chalet de mi tío.
Casi nunca las veíamos. Pues para ello, tenías que estar quieto y callado, algo imposible a los diez años. Recuerdo que si hacíamos el esfuerzo, las veías saltar de rama en rama, de árbol en árbol. No eran los únicos, porque callado la fauna aparecía ante ti. Los conejos y topos salían de su escondite, incluso algún sapo en época de lluvia.
Eso sí ¡Cuidado con las serpientes! Bueno, eso nos decían nuestras madres pero no eran venenosas. Ni siquiera eran serpientes, eran simples culebrillas.
¡AH! Las madres de entonces. No eran como las de ahora. No se enfadaban cuando llegabas rebozado en tierra y con las piernas llenas de arañazos por las zarzas. Porque el campo mediterráneo es eso, zarza y rastrojo y nosotros éramos inmunes a sus pinchos. Por lo menos no los notábamos cuando pasábamos corriendo entre zarzas.
Entonces no habían amplios caminos planos donde pasar con la bici. Íbamos brincando por los márgenes y esquivando piedras.
domingo, 15 de febrero de 2015
Estado crítico
Sabíamos que estaba a punto de venir, hasta mi tío lo sabía. Nadie le había dicho nada pero ya lo sabía, quizás lo había visto en nuestras miradas, o lo había sentido en su propio cuerpo. La cuestión es que también la esperaba.
No porque se hubiera cansado de vivir, pero sí de luchar contra una enfermedad que le estaba comiendo por dentro. Quizás sabía que la batalla estaba perdida de antemano.
Sólo lamentaba no llegar a conocer a su biznieta. Cuando dijo eso, recordé entonces a su nieta, estaba preñadísima y podía romper aguas en cualquier momento... Igual que él. Porque así es la vida, y la muerte, unos van y otros vienen.
Sólo quedaba una pregunta por hacernos: ¿Cuándo vendría? Quién sabe, ella es así, le gusta aparecer de imprevisto o hacerse esperar.
domingo, 8 de febrero de 2015
¿Suicidio o asesinato?
Decidió cortar por lo sano, acabar con sus problemas por la vía rápida y se quitó la vida. Por desgracia eso pasa todos los días en España mientras los vendepatrias que nos han arruinado se gastan nuestro dinero en putas y viajes.
En Tarragona esta mañana, la PAH Tarragona ha organizado una concentración para decir que no son suicidios, son asesinatos. Asesinos que no aprietan el gatillo, aprietan teclas de ordenador y hacen llamadas y "gestiones" como lo llaman ellos, "son negocios" llaman a echarte de tu casa.
Una concentración para recordar a Esther, que ya no se encuentra entre nosotros, por perder su trabajo, por lo poder pagar el alquiler. Y como ella, hay muchos otros.
Yo, sólo puedo decirles que no están solos, que se acerquen a la PAH de su ciudad, allí gente que ha pasado por la misma tesitura les ayudará y les aconsejará lo mejor que pueden hacer.
Y les dirá que no están solos, que el enemigo es fuerte pero no es invencible: "Sí se puede"
domingo, 1 de febrero de 2015
Crónica de una mani
Habíamos quedado en Tarragona a las doce de la noche, allí subimos y nos acomodamos en el autocar donde íbamos a pasar unas cuantas horas. Cuando pasa un cuarto de hora de las doce, pasan lista. Faltan dos personas y una que ya ha avisado que está aparcando.
Salimos con dos ausentes ¡Lastima! Otros se quedaron en tierra por culpa suya.
La gente está animada y con ganas de hablar, se habla de la organización, de como irá la mani, de asuntos internos y bueno, cada loco con su tema.
Tras tres horas de viaje llegamos a Alfajarín. El chófer debe hacer el descanso y aprovechamos para estirar la piernas y tomar algo.
No somos los únicos. Allí coinciden los 40 autocares que partían de Cataluña y se produce una pre-manifestación. Los ánimos están por todo lo alto.
La gente está contenta y con ganas de fiesta, como si a un concierto o a una macrofiesta se dirigieran.
Después ya, se tranquilizan los ánimos y la gente intenta dormir con mayor o menor éxito, en un asiento incomodo. Hay quien, ya está acostumbrada a estas cosas y trae un cojín para acomodarse. Otros hacen una bola con la chaqueta y van dando cabezazos de un lado a otro.
Después de otra parada, llegamos a Madrid cuando apenas había salido el sol. Llegamos al Parque de Retiro.
En Madrid no vas a pedir una butifarra amb mongetes, allí se estila el bocata de calamares o unos churros o porras con chocolate.
Paseamos por Madrid y llegamos al punto de encuentro: La iglesia de San José.
Allí hemos quedado todos los de Cataluña.
-"Por qué nosotros hacemos una manifestación independiente"- Dije yo de broma, pero no veas como nos miraban los andaluces que pasaban.
Mientras esperábamos pasó Iñigo Errejón a saludarnos, el número dos de Podemos, decidió así premiar a los que habíamos venido de lejos a la mani.
Comienza la mani y nos colocamos en nuestro sitio, se supone que iremos en cabeza abriendo la manifestación hasta la Puerta de Sol. La calle poco a poco se va llenando, vemos como se va llenando La Cibeles.
La calle se desborda de gente, muchos con pancartas, algunas las de siempre, otras originales. La gente aplica el humor a sus reivindicaciones. Lo que queda claro tanto en la pancartas como en las consignas que dicen es que la gente está muy harta. Harta de tanto chorizo que roba con descaro. Harta de ver como se libran de la cárcel sin devolver un €. Harta de que la tomen por tonta.
Si algo queda claro es que necesitamos un cambio.
También se ven muchas banderas, sobre todo, de Podemos y la republicana aunque se ven muchas andaluzas (El grupo que iba detrás nuestro) tantas que eché de menos que no hubieran banderas catalanas pero no es lo mismo, hubiera tenido otro sentido. Sólo vi una, una estela colgaba del mismo palo que una bandera andaluza ¿Qué querría decir con eso? Porque también vi incoherencias, como la bandera republicana con el escudo de Felipe VI (Seguro que la han comprado en un chino).
Banderas de muchos países, una bandera brasileña que llevaba una preciosa mulata (A esa no necesité preguntarle por qué la bandera brasileña), de Costa Rica, de Chile, alguna Venezolana que será la que salga en muchas televisiones y bastantes banderas cubanas con el Che.
Incluso recuerdo alguna bandera arcoiris.
La mani tarda mucho en empezar a avanzar, la calle esta a tope. La gente va llegado por todas partes y no todos se han situado detrás de la cabeza. Todo se llena de gente y no se puede saber donde empieza la mani ni por donde pasará. Tanto que me agobio dentro del tumulto y busco salir a un sitio donde me de el aire pero es imposible, en la aceras hay casi tanta gente como dentro. Tampoco puedo llegar a una calle adyacente porque está todo igual.
Por suerte la mani empieza a andar y abre un poco de espacio. Consigo sentarme en una barandilla y espero a que pase mi grupo.
Cuando empezamos a andar, la Puerta del Sol ya está a tope de gente. Eso hace que estemos muy lejos cuando empiezan los discursos. Hay un equipo de megafonía que permite oírlos pero no desde toda la calle de Alcalá.
Tampoco voy a hablar de ellos, están en Youtube, sólo diré que nos dieron las gracias por estar ahí y que con nuestra ayuda conseguirán echar a este gobierno que sólo defiende a las grandes empresas y los bancos.
Sólo podimos entrar en la plaza cuando ya han acabado los discursos y la gente que la había llenado empiezaba a salir.
Ya, sólo queda hacerse una sesión de fotos para el recuerdo. Para poder decir: "Yo estuve allí".
Porque puede que algún día la historia hable de esta manifestación como el principio del fin del gobierno de la casta, de los "hijos del franquismo".
¿Quién sabe? Puede que algún día, un profesor de historia diga en clase que esta manifestación marcó el principio de la segunda transición que retornó por fin la soberanía al pueblo ¿Por qué no?
Entonces un chico dirá orgullo: "Mi abuelo estuvo allí"
martes, 6 de enero de 2015
Mossèn Albert
El otro día me acordé de mossèn Albert.
El otro día ese nombre sonó en mi cabeza y me acordé de cuando iba al Seminari. Un colegio que parecía una iglesia... O ¿Era una iglesia que parecía un colegio?
Albert era un compañero cuando iba al Seminari. Era un chico moreno, bajito, callado e introvertido. Era el típico compañero de clase que se sienta en un rincón y no te enteras siquiera que está en clase.
Sin embargo, eso cambió en C.O.U. Cuando estuvo sentado a mi lado. Hasta entonces, apenas habíamos hablado. Pero nos sentaron juntos y todo eso cambió. Yo saqué de su interior el gamberro que todos llevamos dentro.
Es que, l'Albert no salía casi nunca, de hecho vivía ahí, en la residencia. Es que, se estaba preparando para ser cura. Sin embargo, todo eso cambió la temporada que estuvo compartiendo pupitre conmigo.
Esa temporada, en la que se volvió un gamberro, decidió dejar la carrera eclesiástica.
Cuando me lo explicó, no pude evitar sentirme culpable. Por mucho que me asegurara que yo no había tenido nada que ver, era evidente que yo había sido una mala influencia en su vida ¿Tanto para alejarlo del camino del bien?
Ahora, ateo convencido, pienso lo contrario. Que lo salvé del mal camino. pero el otro día me quedé pensativo ¿Qué habrá sido de él?
Habrá llegado a ser "Mossèn Albert" o por el contrario lo dejó al final y ahora trabaja en una oficina ocho horas al día. Seguramente, no lo sabré nunca.
El otro día ese nombre sonó en mi cabeza y me acordé de cuando iba al Seminari. Un colegio que parecía una iglesia... O ¿Era una iglesia que parecía un colegio?
Albert era un compañero cuando iba al Seminari. Era un chico moreno, bajito, callado e introvertido. Era el típico compañero de clase que se sienta en un rincón y no te enteras siquiera que está en clase.
Sin embargo, eso cambió en C.O.U. Cuando estuvo sentado a mi lado. Hasta entonces, apenas habíamos hablado. Pero nos sentaron juntos y todo eso cambió. Yo saqué de su interior el gamberro que todos llevamos dentro.
Es que, l'Albert no salía casi nunca, de hecho vivía ahí, en la residencia. Es que, se estaba preparando para ser cura. Sin embargo, todo eso cambió la temporada que estuvo compartiendo pupitre conmigo.
Esa temporada, en la que se volvió un gamberro, decidió dejar la carrera eclesiástica.
Cuando me lo explicó, no pude evitar sentirme culpable. Por mucho que me asegurara que yo no había tenido nada que ver, era evidente que yo había sido una mala influencia en su vida ¿Tanto para alejarlo del camino del bien?
Ahora, ateo convencido, pienso lo contrario. Que lo salvé del mal camino. pero el otro día me quedé pensativo ¿Qué habrá sido de él?
Habrá llegado a ser "Mossèn Albert" o por el contrario lo dejó al final y ahora trabaja en una oficina ocho horas al día. Seguramente, no lo sabré nunca.
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