El otro día hablando con mi novia me explicó sus experiencias universitarias, entonces me acordé de una historia de mi vida que tenia completamente olvidada.
Cuando me preguntan siempre digo que fui al Seminario Menor, porque sí, este ateo que aquí firma fue a un colegio de curas, lo que nunca explico, no porque me avergüence simplemente porque mi paso por el col·legi Turo fue tan fugaz que no vale la pena ni comentarlo pero hoy os lo voy a explicar.
Para los que no habéis oído hablar de este colegio diré que es privado (y caro) y del cual corren muchas historias, como siempre que se intenta disimular la verdad, entre ellas se dice que pertenece al opus dei, esa organización eclesiástica, por lo tanto se supone que sin animo de lucro, que posee 10 veces más cadenas de televisión que Silvio Berlusconi y de la que se comentan tantas cosas.
Pues el Turo, oficialmente “No pertenece al Opus Dei, es un colegio laico, si es cierto que algunos profesores pertenecen al Opus pero cada uno es libre de pertenecer a donde quiera”, eso fue lo que nos dijo el director a mi padre y a mí. Luego me di cuenta quan falsas eran esas palabras.
Hoy puedo decir que es un colegio ultracatólico, elitista y cerrado. Para entrar, no sólo necesitas tener dinero (La cuota equivalía al salario base), también contactos (No entra cualquiera) y un C.I. lo suficiente alto. No puedo decir cuanto porque no lo dicen pero puedo dar fe que me hicieron un test de inteligencia antes de aprobar mi entrada al colegio (Yo di bastante por encima de la media).
Además, ni siquiera se daba religión, se daba ética. aunque todavía conservo el libro de ética que teníamos. Se titulaba "39 Cuestiones doctrinales" y reconozco que no pasé de la primera. Pues estaba pensado para tener argumentos que defendieran la religión católica de los que (Como yo) replicamos en contra.
También se hacía una misa diaria después de comer (Allí todo el mundo se quedaba a comer). Era voluntaria pero el mosén tomaba nota de los asistentes. O mejor dicho, de los que no iban.
Los propios compañeros te aconsejaban ir si no querías tener problemas.
Así fue como me di cuenta de la hipocresía de muchas organizaciones
“fascistas” , no sé, para mi fascismo es: ”esto es así y el que diga lo
contrario es anti-español”, por que yo, os puedo asegurar que es un
colegio elitista, fascista y del Opus Dei (encubiertamente), yo flipé
con toda esa hipocresía y eso que venia de un colegio de curas.
También
aluciné con mis compañeros, son cosas o maneras de ser que no se pueden
explicar pero desde luego pertenecíamos a mundos completamente
distintos, también reconozco que ellos se habían criado en ese mundo.