jueves, 9 de octubre de 2014

Cosas que pasan


Anoche estaba en el bar esperando a Ismael, cuando vi llegar la moto de Nuria, llevaba otra chica detrás, cuando se bajo, vi que era Laia, me alegre, me sorprendió un poco no verla con su marido pero últimamente iba bastante con Nuria, lo vi normal que salga a veces con alguna amiga, aunque últimamente van muchas veces juntas. De hecho yo había quedado con Laia por el facebook (cuanta tecnología), no hace mucho que nos conocemos, diría que hace el verano pasado, organice una cena en casa, invite a varios amigos, un de ellos me llamó y me preguntó:
 -¿Te importa si traigo unos amigos más?
-No, por supuesto, cuantos más seamos mejor nos lo pasaremos.
 Llegaron ella y su novio, yo apenas los conocía, los saludé y les ofrecí de lo que había. Hacia poco que se habían comprado un piso y se habían venido a vivir al barrio así que desde entonces nos vimos a menudo, yo no fui a su boda pero he visto las fotos por el facebook, se los veía muy felices como en todas las bodas. Desde entonces debo reconocer que he ido notando como se distanciaban poco a poco, hasta que ella se me acercó y me dijo:
 -“Ya no estamos juntos, convivimos juntos pero nada mas”
 Yo le pasé el brazo por encima del hombro como simulando un abrazo por que yo entiendo lo que es eso, diría que es lo peor del matrimonio pero sin nada de lo bueno, muy duro, doy fe que es muy difícil así que me dio mucha pena. Me empezó a contar los motivos, aunque reconozco que no me gusta emitir juicios sin haber oído las dos versiones pensé que él es de un pequeño pueblecito cuyo nombre no voy a decir pero diré que es de esos pueblos de montaña en los que te levantas una mañana de invierno con un palmo de nieve y lo encuentras normal, sales a la calle y todos te saludan porque saben tu nombre y apellidos y saben que de pequeño eras un poco gamberro, que sacabas malas notas o que con 12 años estabas colado por la hija del frutero de 16 y que robabas flores para regalárselas.
Ella, en cambio es de una ciudad que tampoco os diré el nombre pero que ha visto jugar a fútbol a Maradona, a Amrstrong correr el tour de Francia, una ciudad en la que sales de tu puerta y el vecino de al lado apenas conoce tu nombre de pila y cuando sales a la calle no ves personas, ves gente, eso sí mucha gente.
Quizás, las dos españas de Machado, quizás el contraste entre la Cataluña rural y la cosmopolita, ha sido el problema, no sé, me falta oír la otra versión de los hechos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario