Ya tenemos preparada como quedaran la portada y la contraportada
Aquí dejo mis pensamientos, vivencias y relatos. En cierta manera, una parte de mí
miércoles, 17 de febrero de 2016
miércoles, 23 de diciembre de 2015
60.000 visitas
"Las cosas que me pasan últimamente, no sé si dan para escribir un libro, pero por lo menos un blog sí"
Esa frase salió de mi boca en Agosto de 2.008. Y mira tú por donde, en Septiembre cree este blog (Bueno, y más adelante escribí un libro). Aquí fui poniendo mis experiencias, mis reflexiones, mis pensamientos y mis relatos.
Por eso le puse "Un cuartico pa mis cosas", bueno y porque un amigo me dejó el cuarto que veis en la foto para guardar las cosas que no me cabían al mudarme. Así el blog era parte ficción pero era metafóricamente mi diario intimo ¿O debería decir un diario público?
Entonces publicaba varias veces por semana, mis reflexiones me ayudaron a pensar, reflexionar. Eran otros tiempos, los blogs estaban de moda y casi nadie tenía facebook, tenías seguidores que te visitaban y te comentaban. Eso siempre es bueno, siempre te ayuda y haces amigos.
Este blog, también me sirvió para descubrir que me gustaba escribir.
Bueno, reconozco que mi primer relato lo escribí con quince años. Por desgracia no lo conservo, aunque reconozco que a veces, cuando aparecen disquetes en un cajón olvidado o en una caja cerrada, los reviso emocionado pensando que podría estar entre ellos una copia de aquel relato que escribí el siglo pasado.
Después mi vida cogió una dinámica que me alejó de los libros y de los relatos. Años más tarde, volví a recuperar la pasión por leer y con este blog, la pasión por escribir.
Bueno, en realidad, surgió como una broma entre dos amigos o ¿Quizás debería decir como una mentira entre dos amantes? Aunque esa novela no verá la luz, de momento, más adelante ¿Quién sabe?
La cuestión es que empecé a escribir y a disfrutar haciéndolo. Poco a poco vas mejorando, aprendes a manejar los tiempos, a crear misterio, a no decirlo todo porque siempre es más importante los que no dices, lo que tiene que descubrir el lector entre lineas.
A crear la atmósfera adecuada, a conseguir que el lector se imagine que entra dentro de la novela
Poco a poco dejé un poco de lado esa pasión y este blog. Sin embargo, el otro día un e-mail me devolvió la pasión y la ilusión por escribir de golpe y mi olvidado blog ha llegado ya a las 60.000 visitas ¡Cómo pasa el tiempo!
sábado, 19 de diciembre de 2015
La Portada
Ahora toca escoger portada, de momento me han dado dos opciones:
De momento me gusta más la tercera ¿Y a vosotros?
De momento me gusta más la tercera ¿Y a vosotros?
miércoles, 9 de diciembre de 2015
La novela
La novela que voy a publicar empezó como un relato que ya publiqué entonces en este blog. Aunque en la novela ha sufrido algunos cambios. Por eso lo vuelvo a publicar para que veáis los cambios y el principio del libro.
La
reunión
Subí corriendo
las escaleras mientras miraba el reloj: Las nueve y diez. Llegaba
tarde pero no demasiado, toqué el timbre mientras observaba el
crucifijo colgado de la puerta, sin duda no me había equivocado de
puerta. Al momento me abrió el padre Miguel.
-Hola, gracias por
venir, pasa, te estamos esperando.
Entré en la casa
del cura, era una casa sencilla como todas en nuestro barrio, pisos
pequeños sin ascensor y muebles viejos, estaba llena de santos,
vírgenes y ángeles adornando todas las paredes. Cuando entré en el
comedor me sorprendió ver un póster de Maquiavelo entre tanto
santo, supongo que para ser sacerdote en nuestro barrio debía
aplicar muchas veces aquello de que el fin justifica los medios
porque en nuestro barrio nada es blanco o negro... Todo son grises.
Observé los otros
miembros de la reunión: Sonia, la madame acariciando su lindo
perrito, llevaba una hermosa melena rubia aunque todos sabemos que es
teñida, sus ojos son marrón claro, su piel muy blanca nos dice que
no suele salir a la calle de día, sus hermosos pechos asoman
juguetones pues lleva un vestido rojo tremendamente provocativo,
pienso que demasiado corto y con demasiado escote para ir a la casa
de un cura pero Sonia es como es.
Entonces siento un
escalofrío cuando veo que a su lado está Gregorio sentado, es
moreno con el pelo corto y bigote, sus ojos son negros como el
carbón, su cara es alargada y sus rasgos bruscos, es bastante alto y
está fuerte, se nota que va al gimnasio. Es un policía local,
también es del barrio de toda la vida, de niño era un abusón,
supongo que por eso se hizo policía, para poder seguir dando palizas
sin problema. En el otro sofá hay una chica bastante alta y delgada
con cara de no haber roto un plato en su vida. En clase era la más
torpe y es que, estaba más pendiente de los chicos que de las
lecciones pero su tío la enchufó en el partido y ahora es concejal
del ayuntamiento. Entonces empezó a hablar el padre Miguel.
-Gracias a todos
por venir, os preguntareis por qué os he hecho venir. Pues bien, ya
sé que no somos muy amigos y creo que desde aquella noche de San
Juan no habíamos estado los cinco juntos -Esa referencia me
sorprendió, casi no la recordaba -Pero creo que a pesar de nuestras
diferencias todos queremos este barrio y debemos unirnos para
defenderlo de la mafia de moros que lo están jodiendo.
-La solución es
muy fácil: Que los detenga -dije yo señalando a Gregorio.
-Sabes que no
puedo hacerlo sin pruebas o me acusaran de racista.
-¿Qué no tienes
pruebas? Pero si venden la droga en la puerta del instituto
-Sabes
perfectamente que pillando al pringao de turno con veinte euros de
chocolate no solucionamos el problema, necesito saber donde la mueven
-Está bien, la
traen en un camión -Entonces intervino Sonia- un trailer matricula
francesa que descarga en el polígono, no sé en qué nave pero lo
conduce un tal Abberraman, gordo, feo y le encanta pegar a las tías
pero yo no he dicho nada
-Ves, eso es una
ayuda –Replicó Gregorio dirigiéndose a mí- ¿Y donde la
esconden? ¿En el locutorio?
-No -Dije yo con
condescendencia- Tienen un piso en la calle Machado, allí tienen un
laboratorio donde la cortan con mierda y de un quilo sacan tres.
-Mira quien habla.
-Perdona, no
compares, yo no vendo mierda y por supuesto, no se la vendo a los
niños... no se la vendo a nuestros hijos.
-Señores, por
favor, tengamos la fiesta en paz, estamos aquí para defender nuestro
barrio de un enemigo común.
-Está bien
Gregorio, dame un email y te enviaré detalles para que los puedas
empapelar, pero que quede claro que no soy tu chivato.
-Por supuesto, que
quede claro que esto no cambia nada entre nosotros, no te debo nada.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Volviendo a la radio
Ayer empezamos el "Tarragona World". El programa de radio que llevo ya tiempo queriendo comenzar.
Como siempre, los nervios del primer día. Quieres que salga todo perfecto, empiezas a prepararlo todo pero, la radio es en directo, no puedes calcularlo todo ¡Peor! Si todo está calculado, si supieras qué te van a contestar los invitados... Ya no sería radio.
Luego el control. Llevar el control es como conducir. el primer día si piensas en apretar el embrague, te olvidas de mover la palanca y ese era yo: Ponía una falca de quince segundos y me olvidaba que después me tocaba hablar a mí. Pero bueno, son los nervios del primer día.
Por suerte apenas tuve que hablar durante el programa, de eso se encarga mi compañera.
Cuando comenté la idea del programa, me dijeron que yo no podría hacerlo solo, que alguien me tenía que hacer el control. Tuve una idea ¿Por qué no al revés? Por qué no llevar yo el control y alguien que me ayude moderando el debate.
"Mi voz es masculina y grave así que lo suyo es una femenina y suave".
En seguida supe quien era la persona ideal para ayudarme y moderar el debate: Carla.
Se lo comenté y estuvo encantada de ayudarme y participar, no sólo en el directo si no también en el trabajo "de campo" previo. Así el programa lo hacemos entre los dos.
Al final, nos faltó tiempo y nos sobró contenido ¡Suele pasar! En fin, otro día ya calcularemos mejor.
Como siempre, los nervios del primer día. Quieres que salga todo perfecto, empiezas a prepararlo todo pero, la radio es en directo, no puedes calcularlo todo ¡Peor! Si todo está calculado, si supieras qué te van a contestar los invitados... Ya no sería radio.
Luego el control. Llevar el control es como conducir. el primer día si piensas en apretar el embrague, te olvidas de mover la palanca y ese era yo: Ponía una falca de quince segundos y me olvidaba que después me tocaba hablar a mí. Pero bueno, son los nervios del primer día.
Por suerte apenas tuve que hablar durante el programa, de eso se encarga mi compañera.
Cuando comenté la idea del programa, me dijeron que yo no podría hacerlo solo, que alguien me tenía que hacer el control. Tuve una idea ¿Por qué no al revés? Por qué no llevar yo el control y alguien que me ayude moderando el debate.
"Mi voz es masculina y grave así que lo suyo es una femenina y suave".
En seguida supe quien era la persona ideal para ayudarme y moderar el debate: Carla.
Se lo comenté y estuvo encantada de ayudarme y participar, no sólo en el directo si no también en el trabajo "de campo" previo. Así el programa lo hacemos entre los dos.
Al final, nos faltó tiempo y nos sobró contenido ¡Suele pasar! En fin, otro día ya calcularemos mejor.
"Alea jacta est"
Después de recibir el primer email, hablamos de las condiciones y me parecieron correctas. Después el contrato, que me pareció un sueño hecho realidad.
Lo reenvié firmado y me contestaron:
"Necesitamos una foto a ser posible con un libro y una pequeña biografía tuyas para la contraportada y los agradecimientos".
¡Ostras! ¿Una pequeña biografía mía? Eso es lo que más me cuesta, definirme... Hablar de mí. Siempre he pensado que deben ser otros los que nos definan o nos describan nuestra opinión es subjetiva.
Bueno y conseguir una foto donde salga guapo: "No soy Santa Teresa"
Me contestó una amiga a la que le pedí el favor. Porque no quise mandar un selfie. Hubiera quedado muy mal encerrado en el lavabo, con un libro en la mano.
También le di un repaso al libro antes de volverlo a enviar. Hacía tiempo que no lo leía, lo tenía casi olvidado, pero sí creo que la historia vale la pena, muy triste eso sí, pero interesante.
Al final, ya está todo preparado y enviado. Del resto se encargarán ellos.
Espero poder explicar pronto que "El barrio de los sueños rotos" está en las librerías.
domingo, 15 de noviembre de 2015
Publicar una novela
El otro día me levanté pensando que sería un día cualquiera. Me hice la cama, hice un poco de gimnasia, desayuné.
Encendí el ordenador y revisé el correo: Spam, o más bien, los típicos emails que te mandan paginas donde te registraste, firmaste o pusiste tu email por algún motivo.
Entre ellos uno me sorprendió, venía de una editorial y decía más o menos esto:
Me complace ponerme en contacto con usted en relación con la posible publicación de El barrio de los sueños rotos. Como recordará, usted la presentó a la convocatoria del II Premio Hispania de Novela Histórica, fallado hace algún tiempo. Pues bien, dada la calidad literaria del manuscrito, nos hemos propuesto sacarla adelante en una edición muy cuidada bajo el sello editorial Lacre. Todo ello dentro de la colección: Maestros de la novela histórica, tal y como figurará en la banda de portada, en el que solo se publicarán las obras de mayor relieve.
Me quedé parado, sorprendido, perplejo... La verdad es que ya casi no me acordaba. Hace ya mucho tiempo que no envío ningún relato. Decepcionado de no recibir ninguna respuesta , no me refiero a ganar el concurso pero ser finalista o incluso nominado e invitado a la ceremonia de entrega. Algo que dijera "nos hemos leído tu novela y aunque ha ganado otra, no estaba mal".
Pero nunca recibí nada por el estilo y ahora me dicen "dada la calidad literaria del manuscrito"... Podía ser un timo así que me puse a comprobar la editorial y a preguntar en foros sobre ellos. Parece correcto, además me coincide en un momento en que he estado trabajando y voy a cobrar algún dinero. Muchas cosas tenía pensadas para esos euros pero ésta es una oportunidad que no puedo dejar pasar.
Hace tiempo que digo que no me quiero morir sin publicar un libro y bueno, aunque no tengo pensado morirme de momento. Pienso que si no aprovecho esta oportunidad, me arrepentiré el resto de mi vida. Llegue a ser un gran escritor o no.
Así que contesté que sí ¿Qué pasará ahora? El tiempo lo dirá
Encendí el ordenador y revisé el correo: Spam, o más bien, los típicos emails que te mandan paginas donde te registraste, firmaste o pusiste tu email por algún motivo.
Entre ellos uno me sorprendió, venía de una editorial y decía más o menos esto:
Me complace ponerme en contacto con usted en relación con la posible publicación de El barrio de los sueños rotos. Como recordará, usted la presentó a la convocatoria del II Premio Hispania de Novela Histórica, fallado hace algún tiempo. Pues bien, dada la calidad literaria del manuscrito, nos hemos propuesto sacarla adelante en una edición muy cuidada bajo el sello editorial Lacre. Todo ello dentro de la colección: Maestros de la novela histórica, tal y como figurará en la banda de portada, en el que solo se publicarán las obras de mayor relieve.
Me quedé parado, sorprendido, perplejo... La verdad es que ya casi no me acordaba. Hace ya mucho tiempo que no envío ningún relato. Decepcionado de no recibir ninguna respuesta , no me refiero a ganar el concurso pero ser finalista o incluso nominado e invitado a la ceremonia de entrega. Algo que dijera "nos hemos leído tu novela y aunque ha ganado otra, no estaba mal".
Pero nunca recibí nada por el estilo y ahora me dicen "dada la calidad literaria del manuscrito"... Podía ser un timo así que me puse a comprobar la editorial y a preguntar en foros sobre ellos. Parece correcto, además me coincide en un momento en que he estado trabajando y voy a cobrar algún dinero. Muchas cosas tenía pensadas para esos euros pero ésta es una oportunidad que no puedo dejar pasar.
Hace tiempo que digo que no me quiero morir sin publicar un libro y bueno, aunque no tengo pensado morirme de momento. Pienso que si no aprovecho esta oportunidad, me arrepentiré el resto de mi vida. Llegue a ser un gran escritor o no.
Así que contesté que sí ¿Qué pasará ahora? El tiempo lo dirá
miércoles, 7 de octubre de 2015
Mi abuelo era analfabeto
Mi abuelo era analfabeto, nunca pudo ir a la escuela ya que desde muy pequeño tuvo que ayudar a su padre con las cabras y con el huerto.
Por eso nunca pudo aprender a leer ni a escribir, pero mi abuelo sabía hacer muchas cosas.
Sabía hacer un lazo con el que cazar un conejo, también sabía despellejar y destripar ese conejo. Encender un fuego y hacerlo a la brasa.
Mi abuelo conocía todas las plantas comestibles que había por el campo y las medicinales. Si se hacía una herida, cuál era la mejor para parar la hemorragia y desinfectar la herida. Cuál era para el dolor de barriga o que chupando una hoja de olivo se le pasaba el ardor de estomago, aunque en aquellos tiempos no solían tener ardor de estomago.
Si le cogía la noche en el campo, sabía donde guarecerse o como improvisar una tienda con su capa y cuatro palos. También sabía construir una cabaña con piedras y palos.
Sabía cuidar su huerto, cuando había que plantar los tomates y donde era mejor sembrar cebollas. En definitiva, sabía muchas cosas que ahora tenemos olvidadas por considerarlas innecesarias o inutiles.
A veces me admiro donde ha sido capaz de llegar el homo tecnologicus, pero me entristece vivir en una sociedad que considera más importante saber que es un fuera de juego que todas estas cosas.
Es cierto que hoy día, nada de eso es necesario para sobrevivir en una ciudad. Pero ¿Qué pasará el día que se agote el petroleo? Puede que se nos paren las maquinas y tengamos que volver a vivir como vivía mi abuelo y entonces serán aquellos conocimientos los que tendrán valor y los habremos olvidado.
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