Hace tiempo que me di cuenta que en la vida muchas veces consigo lo que me propongo. O mejor dicho: Consigo que mis sueños se hagan realidad ¡Qué pasada! ¿No? Pues no, porque nunca me salen las cosas como yo esperaba. Siempre hay algo que hace que se tuerzan, que no salgan bien.
Hace tiempo que pienso que cada vez que empiezo a levantar cabeza, que la suerte empieza a sonreírme, algo se tuerce, un imprevisto me fastidia los planes y me vuelve a hundir en la miseria.
Es como si en alguna parte hubiera una Atenea ayudándome y velando para que las cosas me vayan bien y luego, un Neptuno enfadado hiciera lo posible por fastidiarme.
Porque yo me identifico con Ulises. No el protagonista de mi novela ¡No! El autentico, el que presta el nombre a mi Ulises, el que luce una enorme cicatriz en su rodilla izquierda que le hizo con 16 años un jabalí. Bueno, a mí me la hizo una moto.
Aunque no recuerdo haber matado ningún Cíclope, no sé qué pude hacer para molestar a ese Neptuno que en alguna parte me odia. Puede que como dice la canción: "Un Dios triste y envidioso nos castigara por trepar juntos al árbol y atracarnos con la flor de la pasión, por probar aquel sabor" pero no lo creo. Tampoco creo que fuera por faltar a mis promesas. Aunque eso sí podría ser. Igual ese fue el fallo que cometí, el gran error que a veces creo haber cometido.
Hace tiempo que pienso que me equivoqué en algún punto de mi vida, esquivé mi destino y ahora me encuentro perdido, como un salmón que se confunde de camino mientras nada río arriba y acaba en un pequeño lago donde se encuentra varado o un tren al que un error en el cambio de agujas lo envía a una vía muerta de la que no puede salir.
Porque si soy Ulises, sin duda me encuentro agasajado por los feacios y debo partir a Itaca donde me espera Penélope deshaciendo el telar. Pero a mí nadie me espera en ningún puerto. Hace años que nadie sueña ya con estar entre mis brazos.
Aquí dejo mis pensamientos, vivencias y relatos. En cierta manera, una parte de mí
viernes, 20 de mayo de 2016
jueves, 19 de mayo de 2016
La Luna
Leyendo el libro de poesías "Espirales por encargo", mi amiga Iris dice en una poesía "Yo soy la Luna". Cuando la leí me acordé de una época no muy lejana en la que yo estaba enamorado de la Luna. La Luna de la que yo estaba enamorado no era Iris era otra chica. Una chica cambiante como ella misma que entró en mi vida salvaje y húmeda como un huracán.
Esa chica desordenó toda mi vida en pocos días pero fue capaz de "rozarme el alma", de hacerme perder la cabeza como hacía años que no me pasaba.
La identificaba con la luna porque la veía todas las noches pero no la podía tocar, bueno tocar sí pero no donde a mí me hubiera gustado. Porque no llegó a ser mía en parte porque no supe jugar mis cartas, yo soy así, por desgracia. O quizás por suerte, porque a su lado hubiera sido muy desgraciado, más aún.
Por suerte el huracán me llevó hasta la isla Ogigia donde la ninfa Calipso hizo que me olvidara de ella.
Pero eso sí, me demostró a mí mismo, que mi corazón no es un músculo cansado incapaz de hacer fuerza. Es un músculo olvidado pero capaz de volver a sentir lo mismo que sintió el siglo pasado, capaz de hacerme perder la cabeza otra vez.
Espero que algún día, me toque el alma una chica capaz de enamorarse de un escritor gordo como yo ¿Algún día encontraré un amor así?
Esa chica desordenó toda mi vida en pocos días pero fue capaz de "rozarme el alma", de hacerme perder la cabeza como hacía años que no me pasaba.
La identificaba con la luna porque la veía todas las noches pero no la podía tocar, bueno tocar sí pero no donde a mí me hubiera gustado. Porque no llegó a ser mía en parte porque no supe jugar mis cartas, yo soy así, por desgracia. O quizás por suerte, porque a su lado hubiera sido muy desgraciado, más aún.
Por suerte el huracán me llevó hasta la isla Ogigia donde la ninfa Calipso hizo que me olvidara de ella.
Pero eso sí, me demostró a mí mismo, que mi corazón no es un músculo cansado incapaz de hacer fuerza. Es un músculo olvidado pero capaz de volver a sentir lo mismo que sintió el siglo pasado, capaz de hacerme perder la cabeza otra vez.
Espero que algún día, me toque el alma una chica capaz de enamorarse de un escritor gordo como yo ¿Algún día encontraré un amor así?
domingo, 24 de abril de 2016
Sant Jordi como nunca, otra vez
El año pasado viví el Sant Jordi como nunca. Porque estuve en el puesto de la PAH casi todo el día y pude vivir la experiencia de Sant Jordi desde dentro.
Pero nada que ver con este año. Sin duda Sant Jordi es el día de los escritores.
Es el día que te sientes feliz de ser escritor y yo, ya me siento orgulloso de sentirme un escritor.
En todas partes me reclamaban y me pedían firmar libros. Yo no pude estar en todas partes. Pero me fui repartiendo por los sitios. Un rato aquí otro rato allá.
Lo mejor, cuando ves a un perfecto desconocido coger tu libro del montón ojear la sinopsis y decidirse a comprarlo.
Cierto que agradezco mucho a los amigos que me lo compran incluso, a los enemigos que lo han comprado para ver si los critico. Pero no puedo depender de los amigos, si quiero llegar a triunfar (Y me encantaría) lo tienen que comprar desconocidos, a los que les atraiga la portada o la sinopsis. Gente a la que le guste el libro y luego lo recomienden.
Con suerte, mi sueño de ser escritor no acabará siendo un sueño roto.
Me sabe mal por esos enemigos que lo han comprado para ver si los critico, si digo algo malo de ellos. Supongo que saldrán decepcionados (Otra vez) al poder comprobar que no. Que no han sido lo bastante importantes para mí como para salir en mi novela.
Luego me imagino ¿Qué pensarán? Imagínate que les gusta. Que dilema ¿No?
No sé porqué pero hay quien piensa que es autobiográfica. Cuando no tengo nada que ver con Ulises: Él es alto y fuerte. Además, no le faltan chicas con las que acostarse.
viernes, 8 de abril de 2016
David mató a Bin Laden
Mucha gente me pregunta ¿Quién es
David?
David Coronel es una de las personas a
las que dedico mi libro porque hace años me dije a mí mismo que si algún
día publicaba una novela se la dedicaría a él.
Era escritor, publicó una novela
titulada “Yo maté a Bin Laden” y en cierta ocasión me estuvo
alabando. Me dijo que había estado leyendo mi blog y que le había
encantado. Que yo escribía muy bien:
-”Puede que hasta mejor que yo”.
Me animó a escribir algo más que en un
blog “de gratis” y eso hice.
Aunque no me arrepiento de escribir en
mi blog. Por mucho que lo hiciera de balde me parece una experiencia
magnifica y enriquecedora. Ahí aprendí a escribir y, lo más
importante: Descubrí que me gustaba escribir y que se me daba bien.
David me regaló un ejemplar de su
novela “Yo maté a Bin Laden” que ahora guardo con cariño porque
David un día decidió quitarse la vida y se ahorcó.
Así que nunca
habrá una secuela, y tampoco se ha revalorizado la obra.
sábado, 26 de marzo de 2016
¿Debería haber matado a alguien?
El otro día un amigo me comentaba sobre el libro que el final es demasiado bueno. "Casi empalaga de tan bueno".
La verdad es que "El barrio de los sueños rotos" es una novela muy triste llena de historias tristes y personajes grises a los que la vida les ha tratado mal. Por eso pensé que merecían un final feliz. Pero puede que la historia hubiera merecido un final no tan feliz. Porque si quieres hacer que la historia sea real como la vida misma no puedes darle un final tan feliz.
-"Podrías haber matado a alguien -Me dijo mi amigo- Para que el final fuera un poco agridulce".
Quizás tenga razón, así la victoria hubiera sido amarga o un poco triste.
Y ¿Matar a quién? ¿A Vicky? Esa pobre criatura que ha crecido en manos de la mafia y que prefiere morir antes que volver con ellos. A fin de cuentas, ella "se come el marrón". Todos piensan que es la culpable y la mafia la persigue. Por eso le di todo lo que pidió: Dinero, un pasaporte falso, un sitio donde esconderse, etc. Pensé que se lo merecía después de haberlos ayudado, aunque podría haber hecho al revés y que se hubiera suicidado para no caer en las manos de la mafia. Le hubiera dado un toque triste a la historia y me hubiera ahorrado muchos problemas. Pero me hubiera sabido muy mal por ella, no se lo merecía.
Ahora mismo estaréis pensando: ¿Hablaste con ella? Por supuesto, siempre hablo con mis personajes. Mi psicóloga dice que es esquizofrenia paranoide pero necesito hablar con ellos y saber como van a reaccionar o qué van a decir.
O Diana, la Pretty Woman de mi novela. Que es la envidia de todo el gremio. Todas sueñan con un cliente, que un día se presente en el club con un anillo y les pida matrimonio. Pero no es un personaje lo suficiente relevante para dar lastima, apenas sale.
Su marido en cambio, sería muy distinto. Una bala que se escapa cuando entrar en el Branding o después como represalia, como venganza o mejor aún: Salvándole la vida a Ulises, su enemigo mortal, el que le quito al amor de su vida. Ahí Ulises no habría sabido qué decir. Porque se ayudan porque se lo pide el cura pero se odian a muerte y se siguen odiando aunque trabajen juntos.
Pero ¿Qué puedes decir de alguien que te salva la vida?
Puede que hubiera dado un toque a la obra, con sabor agridulce que hubiera dejado al lector pensativo.
domingo, 20 de marzo de 2016
Primera presentación en la PAH
El Viernes hice mi primera presentación en el local de la PAH Tarragona.
Me hacía mucha ilusión presentarla ahí. Primero porque es un sitio "amigo" donde me encuentro cómodo y entre amigos. Ideal para mi primera presentación.
Segundo, me pareció el mejor sitio para explicar qué es un sueño roto: Los afectados por la hipoteca son el mejor ejemplo de un sueño que se truncó.
¿De dónde viene ese nombre? Viene de la canción de Joaquín Sabina, cierto, aunque poco tiene que ver con la canción.
La idea de esta historia surgió por casualidad.
Recuerdo una vieja amiga (Que no es lo mismo que una amiga vieja) se echó a reír cuando oyó el nombre y me dijo:
-Es el nombre que tú le pondrías a una novela. Es muy tú.
Puede que sí, que toda la historia es muy yo.
Más adelante, vendrán otras presentaciones, en sitios desconocidos para mí, donde no me sonaran las caras de los asistentes y tendré que preguntar el nombre para hacer la dedicatoria pero ya tendré la experiencia, el rodaje de esta.
jueves, 17 de marzo de 2016
Un final para Vicky
El otro día una amiga me preguntaba por el personaje de Vicky.
Vicky es una chica rusa a la que la vida ha tratado francamente mal.
De hecho, los problemas que pasan los protagonistas parecen menores al lado de los que padece esta chica. Pero se la ve risueña. Apareció por casualidad, se escapa del burdel donde trabaja y Ulises la recoge y se la lleva a casa.
Al principio, era un personaje secundario que no sé ni porque lo puse. Quizás porque no quise que el protagonista viviera solo.
Sin embargo, fue un personaje que fue cogiendo fuerza durante el relato hasta convertirse en imprescindible.
Sin ella, lo hubieran tenido difícil para acabar con la mafia. Por eso intenté buscarle un final feliz, pensé que lo merecía después de todas las perrerías que la mafia le había hecho.
Pero era complicado, después de lo que había hecho, no podía regresar a casa. Por eso preferí que no tuviera familia. Todos sabemos que esas mafias se vengan en las mafias de origen. Lo cuál hacía que su vida fuera todavía más triste.
Tampoco me pareció correcto emparejarla con Ulises. Quizás era el final más esperado pero no me pareció correcto. Su relación es de agradecimiento nunca hubo "química" entre ellos.
Pensé que merecía un amor de verdad, que tenía derecho a una historia de amor verdadero, aunque sí Eugenia, tendrá que ser en la segunda parte.
#Elbarriodelossueñosrotos
jueves, 10 de marzo de 2016
Entrevista en la radio
El otro día mi compañera Carla me hizo una pequeña entrevista hablando de mi libro. Cosa que agradezco mucho porque todo esto es un mundo nuevo para mí y yo me encuentro perdido en él.
Además, me cuesta hablar de mí y de mi novela.
Me tengo que preparar la presentación de mi libro y también, como explicar y la trama ¿Qué se debe contar? ¿Se pueden hacer espoilers?
Por eso preferí una entrevista con alguien como Carla, con la que ya comparto micro todos los martes por la tarde.
Aunque reconozco que la próxima entrevista me la tengo que preparar mejor.
#Elbarriodelossueñosrotos
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